EL PARDILLO
Dentro de las costumbres y
tradición de nuestro menester, entra la figura del Pardillo.
Su definición sería compleja, pero podríamos decir que es aquel
que se incorpora a la Tuna con ilusión y ganas de realizar
aquello ha visto en los Tunos, y para ello necesita forzosamente
pasar un periodo de aprendizaje donde conocerá costumbres, forma
de comportarse, saber estar, desenvolverse en cualquier tipo de
situación, conocimiento del instrumento, y sobre todo, querer y
respetar una de las tradiciones más antiguas del mundo
universitario, la Tuna.
Todos los que forman parte de la Tuna han pasado por ese periodo
de aprendizaje, más o menos largo, dependiendo de la facilidad
de asimilar el conocimiento que nos es impartido. Normalmente no
suele ser inferior a un año.
Lejos de lo que muchos puedan imaginar, la Tuna no realiza
novatadas a sus miembros más noveles. El saber comportarse,
exige que deban pasar por determinadas situaciones, después de
las cuales es difícil que sientan vergüenza o ridículo, y esto
es parte fundamental en el posterior comportamiento dentro de la
Tuna, pero nunca se busca la mofa y la humillación.
El pardillo es obligado a vestir con disfraces y vestimentas
varias, con el fin de que aprenda a valorar lo que es el Portar
un traje y su significado.
La entrega de la beca pone fin al periodo de pardillaje, y se
realiza tras el bautizo del pardillo, eligiendo este a su
padrino, que normalmente es el Tuno que le ha aleccionado
durante su periodo de aprendizaje. La beca solo es entregada a
aquellos que sabrán dignificar a la institución a la que
pertenecen y representar de manera elegante y audaz a la Tuna y
su Escuela o Facultad. Es el momento de imponer mote al nuevo
Tuno.
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