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Si volviera a tener nuevamente la edad de la
ilusión, no estudiaría nada más para aprobar el semestre, sino
para toda la vida, porque solamente se es feliz a través de la
adquisición del conocimiento actualizado.
Para aprender a valorar lo qué es la libertad, de vez en cuando;
atraparía una mariposa de colores, o tal vez una paloma de
grácil arrullo, o me encerraría en una jaula y me ataría de pies
y manos para mirar el mundo desde la inercia de mis ensueños.
Más para comprender el dolor impío del silencio, le amarraría el
pico a un canario en serenata, para entender la falta que hace
el canto en el recorrido apurado por este corto sendero terrenal.
Trataría de escuchar al tirano, al prepotente y explotador, para
sentir mi mente bajo los barrotes de la cárcel de la injusticia y
experimentaría lo qué es vivir con grilletes en el pensamiento y no
poder decir nada para no ser acallado por el fuego letal de un fusil.
Escucharía todos los insultos del mundo, para saber hasta donde llega su
cólera y conocer exactamente la dimensión de mi paciencia sutil. Le
haría una fiesta de agradecimiento a mis enemigos, porque gracias a
ellos he aprendido a perdonar desde que Dios amanece. Buscaría al niño
que padece de hambre y con el trigo que libre crece en el valle, le
haría un pan caliente para arrancarle una sonrisa de satisfacción a sus
sueños infantiles. Me volvería a enamorar, a parte de una mujer; de
todas las que lucen en sus entrañas, un sentimiento maternal y que
aflora por sus labios, con la ternura de una canción de cuna. Buscaría a
los más ancianos para que me enseñen los caminos de la existencia humana,
exentos de abismos y de agrestes precipicios. Es que ellos tienen el
secreto de los misterios de la vida.
Me tomaría de las manos con todos los labriegos, porque a fuerza de
trabajo denodado, tras dura jornada, hacen parir a la tierra una
perfumada rosa y los alimentos que llenan la mesa, desterrando el hambre
de la humanidad. Haría votos porque todas las mentes pensantes diseñen
el mundo nuevo sin violencia que todos quieren para poder cristalizar
sus más grandes anhelos de realización humana en completa equidad y
humildad. De ser así, el sabio enseñaría al que no sabe y se
consolidaría la hermandad universal bajo el calido arrullo del amor y el
sosiego encantador de la paz.
Me levantaría más temprano que ahora y aspiraría el aire matinal, me
refrescaría con la brisa mañanera y con la escarcha que se derrite
frente al astro rey. Me extasiaría con el aroma de las flores de los
jardines que anuncian eternidades y llenaría mis entrañas con la música
romántica de los riachuelos cristalinos que dejan a su paso un halo de
regocijo y trataría de descifrar el mudo lenguaje de un vistoso arco
iris después de la lluvia en verano.

Cuanto quisiera, que así como hay avidez por los bienes materiales,
joyas, oro, dominio, conquistas; también hubiese un profundo deseo de
espiritualizarse para poder gozar plenitud de las bondades de la tierra.
Cada vez nos alejamos más del suelo que nos da la oportunidad suprema de
habitar a plenitud y no sumergimos en las aguas turbulentas de la
indiferencia y de la ingratitud tan sólo por egoísmo al querer ser
únicos dueños de esta faz terrena como si solamente para ser
propietarios hasta del aire, hubiésemos venido a esta dimensión de
ventura. Sueño vano, en vista que la felicidad está en compartir no lo
que nos sobra, sino hasta lo poco que se tiene. Es que por querer todo
para sí mismo, grupo o sociedad; ocurren hasta las nefastas guerras que
solamente siembran desolación y muerte. Por eso quisiera empezar de
nuevo, pero esos 18 años que duren una eternidad, para ser inmensamente
dichoso. Es que si el tiempo avanza y el hombre no se humaniza, vamos
rumbo al ocaso irremediable.
Yo quisiera que un día de felicidad en el universo, fuera como un siglo
de afecto en todos los corazones del mundo, para que de manera total,
puedan agradecer al ser supremo por la vida que tenemos y que nos
permite mirar el orbe con el color de la esperanza, en aras del
bienestar y superación personal, que es la meta más grande del ser
humano.

HACIA LA REALIZACION
Que sea el hombre
insaciable
Pero solo de virtud
Para que marche imparable
¡CON ETERNA JUVENTUD!
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No debe haber opresión
para que el mundo prospere
quien riqueza no más quiere
es mezquina su visión.
Si se busca proyección
De manera irresponsable
Se avasalla al respetable
Mancillando su conciencia,
Por eso más de sapiencia
QUE SEA EL HOMBRE
INSACIABLE
II |
Hay que dar apoyo a diario
Y ayudar sin distinción
Y crear más dimensión
Con afecto solidario.
Hay que ser del vecindario
Todo un líder adorable
Con caudal invalorable
Que al infinito remonte
y de infinito horizonte
PARA QUE MARCHE
IMPARABLE
IV |
Si el que vive sobre todo
No se fija en el de abajo
Con tremendo desparpajo
Lo está embarrando con lodo
Quien todo quiere a su modo
Y al que luce una inquietud
En base a su ineptitud
Tan solo brinda un
desplante,
Mejor que sea un gigante
PERO
SOLO DE VIRTUD
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Si al que tiene habilidad
lo suplanta el que no sabe
aunque el público lo alabe
Ya no irradia su bondad.
Si es crisol de calidad
De majestuosa aptitud
Sin vivir en la quietud
Brillará en toda jornada,
Y seguirá en la avanzada
¡CON
ETERNA JUVENTUD!
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V
Ya no más conquistadores
Ni países dominantes
Se quiere hombres
innovantes
Con científicos albores.
Que trasmitan esplendores
De bienestar general
Con esencia espiritual
Y humanitaria grandeza
Y se anule la pobreza,
¡EN EL ORBE UNIVERSAL! |
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