Luego de comprobar que a nivel mundial se viene comercializando el Cajón como un instrumento de origen español y/o flamenco (tanto en tiendas musicales como en los créditos del las producciones musicales españolas) y habiendo recibido el llamado de atención de investigadores musicales del mundo, se vio la importancia de profundizar en la historia de este instrumento, tomando acción para confirmar la paternidad de nuestro instrumento: El Cajón es del Perú.
Esta campaña la ha iniciado la excelente percusionista María del Carmen Dongo. Con la finalidad de formalizar esta realidad, de cimentar el conocimiento, fomentar el uso y desarrollo musical del Cajón, hizo las gestiones pertinentes ante el INC para proteger nuestro patrimonio.
Por eso, el 31 de Octubre del 2001 nuestro conocido "Día de la Canción Criolla" se celebra: la declaración del cajón peruano como patrimonio cultural de la nación, gracias a la Resolución Directoral Nacional # 798 del INC, con fecha 10 de Agosto 2001.
La Transmisión del Concierto vía Internet, a través de nuestra portal Web peru.com, sitio que es visitado por todas las colonias peruanas en el mundo, será desde las 9 p.m. del día indicado.
El motivo central de la celebración es el lanzamiento del tema himno " Cajón Peruano "-tema inédito que será grabado en CD estrenado y lanzado el día del evento con difusión dentro y fuera del país principalmente a los niveles educativos y a todos los consulados del Perú en el mundo
Luego de saludarlos atentamente, paso a hacer de vuestro conocimiento que la labor en búsqueda de la revalorización, difusión y registro de nuestro maravilloso instrumento "EL CAJON PERUANO" ha dado sus primeros frutos y según Resolución Directoral Nacional #798, el Instituto Nacional de Cultura con fecha 02 de Agosto del 2001, de conformidad con la Ley General de amparo al patrimonio cultural de la nación, DECLARÓ AL CAJÓN PERUANO COMO PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN.
Quiero agradecer públicamente y en nombre de todos los peruanos a todos los medios de prensa por su apoyo constante en esta campaña y de manera muy especial al Director del INC, Dr. Enrique González C. y de igual manera agradecer la gestión del Sr. Luis Repetto ante dicho organismo. Va nuestro agradecimiento también a la Señorita María del Rocío Vesga Gatti, Directora de Prom Perú, por su gestión ante la comunidad europea.
Aprovecho la ocasión para informarles que la Presidencia de la República-Congreso- a través de la Comisión de Turismo, que fue presidida por el Sr. Joaquín Ormeño, también brindó apoyo a nuestro pedido de revalorización del instrumento, para lo cual fui invitada a exponer sobre la historia, origen, problemática y solicitud de registro o patente del Cajón Peruano a nivel internacional. Esta exposición la realicé el día primero de Junio del 2001 en el pleno del Congreso, habiéndose quedado dicha solicitud como anteproyecto de Ley para su posterior aprobación, ya en manos del nuevo gobierno.

MARÍA DEL CARMEN DONGO
Percusionista Nacional
819-4536 271-4001
ORIGEN DEL CAJON
Cuando el esclavo del África fue despojado de su entorno y fue traído al Nuevo Mundo, -como le sucede a cualquier persona que de un momento a otro se ve en una tierra extraña, así sea por propia voluntad- sintió la falta de comunicación con su entorno. Los esclavos africanos traídos contra su voluntad, quizás encontraron algún alivio entonando en grupo algunos cantos de su tierra Africana. En el África hablar de música es hablar de percusión, es probable que encerrados en barcos o galeones durante meses, ellos deben haber buscado superficies u objetos a su alrededor para acompañar sus canciones. Y así llegaban, por miles a tierras peruanas, convertidos en esclavos negros del yugo español.
Ya en el Perú colonial el esclavo negro imprime su música la cual evoluciona durante los siglos hasta nuestros días y su sencillez combinada con su versatilidad, se ve en sus múltiples manifestaciones rítmicas, y armónicas. En todas ellas, su aporte es genial y en algunos casos crítico. El otrora esclavo negro, hoy convertido en el Cajonero Peruano, empezó a acompañarse con las cajas o sillas de madera en que se sentaba para hacer música en grupo, probablemente dando el origen de nuestro conocido y querido Cajón.
Asimismo, ellos habían usado grandes calabazas, las que por estar ya secas y huecas no servían más que para sentarse en ellas. Probablemente en las inmediaciones de las plantaciones de caña de azúcar, o algodón, después de las jornadas de trabajo, los morenos se reunían a descansar y conversar, y surgía la música que evocaba sus orígenes y aliviaba su vida presente. Y, sentados a la sombra de un árbol en algún patio o solar, entonaban canciones y algunos percutían las sillas, y otros, los cajones usados para transportar objetos o frutos. Los que percutían estas calabazas, dieron origen al Chacombo, con una calabaza grande y hueca muy usada como instrumentos de percusión en ritmos negros. Tal como el Chacombo, también el cajón, y el ser humano, tenemos en común que compartimos el mismo origen en la naturaleza, así como los vínculos que todavía nos unen íntimamente.
Por otro lado, el investigador y folklorista argentino Carlos Castro manifiesta lo siguiente: "Lo que tengo entendido es que los africanos en el Perú durante los siglos XVIII y XIX, especialmente los de la costa del Pacífico, usaban también para sus fiestas de tambor, los cajones de fruta y otros alimentos que encontraban en desuso en los puertos, principalmente el puerto de El Callao. Y que los cajones originales fueron eso, CAJONES, simples cajones de embalaje a los cuales se les desclavaba una tabla para producir más vibración de la madera al ser percutida".
HISTORIA DEL CAJON
El Cajón Peruano, llamado por el Decimista (Autor de Décimas) peruano Don Nicomedes Santa Cruz, "Su Majestad, El Cajón", nace y florece como instrumento a principios del siglo XIV, en que el empleo de este instrumento se generaliza en la forma que actualmente lo conocemos.
Sin embargo, ya hemos mencionado las "calabazas" o "chacombos" an empleados simultáneamente a los orígenes del cajón. En efecto, los pocos cronistas que han escrito acerca de la música peruana en tiempos de La fiesta de Amancaes, hablan de tambores, vihuelas y guitarras, e inclusive de "calabazas", pero aún no mencionaban al cajón. En esas épocas, existen variedades de ingeniosos instrumentos con los cuales el músico se acompañaba, hay "tamboretes" que utilizaban un pedazo cuadrado de madera cepillada, sobre cuatro soportes, y también los llamados tambores.
Estos eran hechos de troncos de árboles huecos y cortados de diferentes alturas, que se pulían y cubrían en uno y otro extremo, con piel de animales. Pancho Fierro en sus grabados costumbristas acerca de la zamacueca, y el lundero o lando, no representa ningún instrumento de percusión en esas épocas, por lo cual se presume que el uso del cajón se generaliza años mas tarde.
Al igual que la percusión, los ritmos peruanos de marcada influencia española van transformándose adoptando más elementos criollos y negros, y van tomando diferentes nombres, el Landó, o Lundero, el panalivio, el aguenieves, el payandé y el festejo, para luego dar origen a la zamacueca, que queda oficializada como baile nacional con el nombre de Marinera, en honor a la flota naval Peruana. Estos ritmos cobraron forma con la inclusión del cajón. Es así que el cajón se convierte, casi exclusivo y auténticamente en el instrumento peruano de percusión, por excelencia. El cajón peruano ahora es incluido en el estudio de los principales ritmos: Festejo, Landó, Zamacueca, Valse, Marinera y Panalivio.
El percusionista se sienta sobre el instrumento y lo toca en su cara frontal con las manos, o dedos, según el tipo de sonido que quiere lograr. El cajón es quien lleva la base rítmica en un conjunto musical, y es usual en la música negra, que el tema se vea interrumpido para darle espacio al cajonero para que haga un "solo de cajón".
Cuando hay más de un cajón, uno de ellos llevará la base rítmica, mientras que el otro adornara con matices sonoros, lo cual se denomina "florear". También se puede encontrar formas de contrapunto entre dos cajones, entrando en un diálogo de percusión, mientras alternan las funciones de ritmo base y repicador, o "hembra y macho". (INC 1978)
El cajón nace de o para la música negra Peruana, pero a principios de la década del 50 se incorpora a la marinera, tondero, el golpe áureo, y se incorpora incipientemente al vals en la década de los 60. Fue el popular "Gancho Arciniega", uno de los tañedores y primeros exponentes del cajón, quien lo incorpora al Valse, enriqueciendo esta forma musical, y transformando su carácter hacia un tono más festivo y sincopado.
Pero es en la década de los 70 en que el cajón se difunde ampliamente entre grupos de folklore negro y gracias a la destacada participación de agrupaciones como el Conjunto Nacional de Folklore, dirigido por Victoria Santa Cruz, y la conocida agrupación "Perú Negro", dirigido por Ronaldo Campos.
Más tarde, el cajón brilla como instrumento predilecto y necesario en prácticamente toda manifestación ¨criolla¨, y alcanza su apogeo en las épocas de Arturo Zambo Cavero.
A partir de esta época, todo conjunto musical criollo exhibe el trío inseparable de Guitarra, Voz, y cajón. (Quizás de ahí se origine la popular frase "de cajón", expresión muy criolla que se emplea por decir que algo es clarísimo o muy necesario, se dice "claro, de cajón".)
"El cajón no tiene más de 50 años en su forma actual. Antes sólo acompañaba marineras y festejos; luego, al empezar las grabaciones, lo incorporaron al valse". "Ha habido varios intentos por mejorar el cajón, pero no han tenido arraigo, pues el músico prefiere el cajón normal".
CARACTERÍSTICAS DEL CAJÓN
Su "Majestad El Cajón", como lo llama Nicomedes Santa Cruz, es el instrumento que consiste en un paralelepípedo de madera, utilizado para acompañar a la mayoría de formas musicales de la costa Peruana
Tradicionalmente, el cajón se construía con cedro o caoba, y "mientras más antigua la madera, mejor es el sonido", como refiere el eximio cajonero Juan "Cotito" Medrano.
Aunque sus formas y tamaños varían, sus medidas más usuales son las siguientes: Una base de 35 c.m. x 20 cm. de ancho, y una altura de 46 cm. El espesor de la madera es de 12 a 15 mm.
La cara anterior es más delgada, y en ella el percusionista toca con los dedos o con la palma ahuecada, logrando básicamente dos tipos de sonoridad: más grave hacia el centro de la tapa o más agudo en el borde superior de la misma. (INC l978).
El percusionista se sienta sobre el instrumento tañéndolo en la parte anterior. El cajón tiene en la parte posterior una boca u orificio circular de aproximadamente unos 10 cms. En algunos casos tiene dos orificios, que son rectangulares y se encuentran en los costados
A manera de anécdota, cuando María del Carmen Dongo en el año 1989 viaja al Brasil, fue sorprendida por grandes percusionistas quienes intrigados la observaban mientras ella tocaba.
Después de la actuación le pidieron ver el cajón y lo examinaron por dentro y por fuera. "Está vacío", fue el primer comentario.
María explica en sus clases de percusión que no es lo que hay dentro del cajón lo que produce su efecto sonoro, sino precisamente la respuesta que ella obtiene al tocarlo. Es el efecto del rebote, el cual tratado bajo diferentes técnicas empleadas origina diversos sonidos, de diferentes matices, causando diferentes efectos.
CONTROVERSIA DEL CAJÓN
Hay muchos desconocedores del verdadero origen del Cajón Peruano y tratan de atribuirse como suyos algo que no les corresponde. Esto es lo que el diario El Comercio publicó en una oportunidad: "Si alguna vez aprecia un espectáculo de flamenco en Europa notará que el Cajón Peruano está tan arraigado entre sus seguidores que muchos españoles le dirán que el denominado 'cajón flamenco' nació en España. Nada más falso. Fue Paco de Lucía quien introdujo el cajón peruano en España tras llevarse uno de estos instrumentos durante una visita que hiciera al Perú en la década del 70.
En realidad casi todos los europeos creen que el cajón es español. "Nos pasa lo mismo que el pisco sour. Por ser generosos y entregar todo", afirma la cantante Susana Baca.
Susana y sus músicos han tenido en más de una oportunidad que aclarar en sus giras que el instrumento es peruano. "Cuando estábamos a punto de iniciar una presentación en Francia, uno de los presentadores nos introdujo como un conjunto peruano que empleaba un guitarra española y un cajón español. Entendí algo porque hablaba en francés y de inmediato tuve que aclararles que el instrumento se creó en el Perú y fue llevado a España por Paco de Lucía", refiere la señora Baca.
Paco De Lucía fue el pionero en España y luego otros cultores de la música flamenca le siguieron sus pasos. Hoy el denominado 'cajón flamenco' se hace en España y es ofrecido en sitios del Internet. Pero en la ejecución está la diferencia. Los cultores del flamenco lo tocan a su manera y no se asemeja para nada al que ejecutan los peruanos.
"La manera y forma de tocarla es peruana", agrega la señora Baca al recordar que durante una reciente presentación en Londres los ingleses quisieron comprar al cajón y a su ejecutante, Juan 'Cotito' Medrano, tras escuchar una clase maestra.
Susana Baca de la Colina señala haber escuchado el sonido del "King o Rey Cajón" en una grabación donde participó el jazzista Chic Corea, el guitarrista Paco de Lucía y el percusionista Alex Acuña, "pero el cajón peruano tiene un sonido propio. Uno puede lograr sonidos de cristales, plumas y tempestades". "Posee un toque evidentemente afroperuano y como tal ha sido creado en esta parte de América", sentencia.
En otro artículo publicado por El diario El Comercio encontramos:
En España el criollo instrumento costeño se ha popularizado tanto que prácticamente no existe grupo de flamenco que se respete que no lo incluya en su equipo básico.
Fue Paco de Lucía quien introdujo el cajón peruano en la Madre Patria allá por la década de los 70. Es conocida la anécdota que durante una visita al Perú el músico quedó impactado por la sonoridad y el ritmo que Caitro Soto le sacaba al instrumento. Tanto así que esa misma noche le pidió que se lo vendiera y le enseñara a tocarlo. A los seis meses todos los flamencos de España lo incorporaban a sus conjuntos y actualmente han llegado al extremo de afirmar que su origen es peninsular.
De sus propias palabras escuchamos: "El cajón ya se ha incorporado al mundo del flamenco. En cualquier lugar donde más de tres personas hagan flamenco, ahí está presente. Es ideal para esta música porque tiene un sonido muy similar a los pasos de un bailador. Ha sido un hallazgo y un logro del cual me siento muy orgulloso", declaró en alguna oportunidad el genial músico.
Nuestro compañero Jorge Merino se refiere a esta controversia de esta manera: "De hecho, fue el guitarrista flamenco Paco de Lucía, quien en una de sus giras por el Perú se enamoró del Cajón y decidió incorporarlo entre los instrumentos de su grupo, y así lo llevo a España, donde los otros grupos flamencos, al ver lo maravilloso de nuestro Cajón y sus bondades acústicas, también decidieron adoptarlo. Luego se volvió un instrumento obligatorio para ellos, y hoy en día se puede decir que no hay grupo flamenco que se haga respetar y que le falte un Cajón. Sin embargo, ahora ellos se quieren vanagloriar de la paternidad de este instrumento. Ni hablar, nuestro cajón es, como se dice por estos lares, más peruano que el cebiche...."
El maestro argentino Carlos Castro agrega: "Todos los percusionistas folklóricos de la Argentina, tienen dentro de su grupo de instrumentos un "CAJON PERUANO". Muchos se los han fabricado copiando instrumentos originales traídos del Perú. Doña Chabuca Granda, que visitó cientos de veces mi país (tuve el alto honor de conocerla y charlar con ella) trajo cajoneros increíbles con sus conjuntos que traspasaron sus toques a los percusionistas argentinos. Doña Chabuca misma me dijo en esa oportunidad al preguntarle yo como podía tocar al piano con estilo, un valse criollo del Perú, ella me dijo: Tócalos como a tus chacareras." Carlos Castro también enfatiza: "Me parece maravilloso que instrumentos de distintos pueblos, sirvan para expresar la música de diferentes etnicidades. Nunca un instrumentista de mi país se atrevería a hablar de un "cajón argentino", ni llamarle "argentino" a un cuatro venezolano. Me parece maravilloso reconocer los instrumentos característicos de pueblos hermanos y darles la paternidad que se merecen, de esa manera nos reconocemos como hermanos que tenemos la misma sangre, pero que no somos la misma cosa."

TÉCNICAS DEL CAJÓN
El cajón peruano es un instrumento que hay que conocerlo, en su forma y estructura, para ir arrancándole poco a poco sus sonidos. Tal como en la quena, el hombre tiene que descubrir el sitio exacto en donde buscar la embocadura para lograr el sonido, el cajón requiere de mucha sensibilidad para buscar las áreas donde se pueden encontrar, no sólo los sonidos sino sus matices.
La madera, elemento natural, interactúa con el hombre, recibiendo nuestro estímulo, y de acuerdo al tipo de madera usada, tiene resistencia y diferentes propiedades de absorción del sonido, y del choque, brindando una respuesta única a cada estímulo. Esta respuesta es el "Rebote".
La talentosa percusionista peruana María del Carmen nos muestra su habilidad para procesar el rebote que proviene de la madera. En sus manos la madera resuena de manera única, modificando el rebote a través de diferentes técnicas, inigualables si añadimos un elemento personal, la sensibilidad. En efecto, el "feeling" de María, el cual imprime en el proceso de dar y recibir estímulos y respuestas alcanza en sus manos una simbiosis impresionante. Es por esto que esta percusionista por instinto y cajonera por nacionalidad, a pesar de usar un instrumento que podría considerarse como tosco y hasta masculino (con perdón de las feministas) no presenta callos, ni se hiere las manos, ni tiene problemas óseos ni inflamatorios. Ella trabaja el rebote tanto el de sus manos como el del cajón.
En exclusiva, la percusionista María del Carmen Dongo nos explica que hay tres sonidos básicos del cajón, que un aficionado aprende rápidamente a reconocer. Los tres principales sonidos son el sonido agudo, el grave, y el medio.
El sonido agudo, producido con la mano abierta, y a manera de látigo, se produce separando los dedos, y buscando siempre el rebote del sonido. Para lograr este sonido se emplea la mitad de la mano, es decir la parte de la palma de la mano más próxima al tercio proximal de los dedos.
El sonido grave, ejecutado con la mano cerrada. Los cajoneros tienen diversas formas de cerrar la mano, María del Carmen lo describe como "en forma de rombo", los tradicionales cajoneros de la música negra peruana utilizan la concavidad de la mano con el término del "pollito asado".
El sonido medio, es difícil de describir, pero está ubicado ente los graves y los agudos.
Estos tres sonidos emplean la mano de diferente manera, y la combinación del volumen y matices logrados va desde los más delicados y profundos hasta los más enérgicos, pero absolutamente todos los matices producen una vibración característica de la resonancia del cajón, e inclusive los más delicados, pueden llenar una habitación.
Es común observar una combinación de los tres sonidos descritos cuando el cajón interviene en conjuntos instrumentales llevando una base rítmica e improvisando por momentos. También se usan dos cajones que entran en diálogo contrapuntístico, dando continuidad a los tambores, -macho y hembra- alternando la función de base y repicador.
En décadas pasadas el cajón preferentemente intervenía en la Marinera, el Tondero, el Golpe'Tierra; incorporándose al Valse en los últimos años y transformando su carácter hacia un tono mas festivo y mas sincopado.
Un artículo publicado por el Comercio indica que El cajón peruano es único:
Caderas que se agitan, rostros embriagados de alegría, el irresistible ritmo que arrastra a todos a bailar. Es Juan 'Cotito' Medrano, el eximio cajonero, quien tiene la palabra: "El cajón tiene que ser de cedro o caoba seca, mientras más antigua la madera, mejor es el sonido". "Hay artesanos que lo fabrican en Estados Unidos y España, pero no suena igual, porque el cajón peruano es único, está enraizado en nuestra cultura musical y son nuestros músicos quienes le arrancan esos sonidos que en ningún otro lado se consiguen".
"Los españoles tocan con la 'galleta' (parte superior del instrumento), sus cajones no tienen los sonidos graves de los nuestros y la forma de tocar también difiere. Por ello, cuando vienen a Perú se llevan de aquí los cajones".

TIPOS Y USOS DEL CAJÓN
El CAJÓN ES PERUANO
Por su asombrosa vibración y versatilidad, el cajón ha trascendido la música peruana y ha sido llevado por músicos peruanos y extranjeros a diferentes lugares del mundo. Los percusionistas lo han adoptado y adaptado a sus diversos ritmos con mucho éxito.
Pero "la manera y forma de tocarla, es Peruana", tal como afirma Susana Banca de la Colina. Ella y sus músicos han tenido que aclarar que el cajón es peruano, frecuentemente en sus giras artísticas. Actualmente, el cajón se puede adquirir en numerosos sitios en la Internet en que será inclusive tipificado como Cajón "Modelo Peruano".
El cajón más difundido internacionalmente, presenta dos cuerdas interiores, sobre la base del cajón, versión moderna que tiene mucha aceptación internacional, y que inclusive se construye en el Perú "para la exportación". Al respecto citamos a Juan "Cotito" Medrano, quien explica que "hay artesanos, en España y Estados Unidos, que fabrican el cajón, pero no suena igual, porque el cajón Peruano es único, esta enraizado en nuestra cultura musical, y son nuestros músicos quienes le arrancan esos sonidos que en ningún otro lado se consiguen".
Aquí algunos ejemplos de aplicación musical extranjera:
El Cajón "Flamenco"
Uno de los mejores cultores del cajón Peruano, Caitro Soto, quien desde muy joven trabajó con Chabuca Granda nos cuenta cómo en uno de sus viajes a España, el cajón cautivó al público pues nunca antes se había visto este instrumento en España. Más tarde, Paco de Lucía, virtuoso guitarrista flamenco en su gira por Lima, en el año... observó con interés este instrumento. Caitro Soto personalmente cuenta cómo el le obsequió un cajón a Paco de Lucía, quien no contento con uno, además se compró un segundo cajón y se los llevó a España comenzando a introducirlo en el flamenco.
En nuestros días, encontramos que el cajón es usado ampliamente en el flamenco como instrumento casi "de regla", simultáneamente con las tradicionales palmas, o inclusiva reemplazándolas. Asimismo, el cajón ha sido fruto de múltiples experimentos en que se ejecuta tanto verticalmente como horizontalmente, se le agrega dos cuerdas de guitarra en el orificio, y se ejecuta con batutas, o "cepillos". Se han construido igualmente otras versiones en que adopta forma de pirámide trunca o trapezoidal.
Cuenta la compositora y cantante Peruana, Susana Baca, que en una de sus actuaciones en un festival en Francia, su grupo musical fue presentado como "un conjunto peruano que toca guitarra española y cajón español", lo cual mereció una rápida aclaración por parte de la Sra. Susana Baca. Igualmente, Juan Cotito Medrano, ha observado que los españoles "tocan con la "galleta", parte superior del instrumento, pero no tienen los sonidos graves del cajón peruano, y la forma de tocar también difiere. Por ello, cuando vienen al Perú se llevan de aquí los cajones".
El Cajón del Caribe
A menudo nuestro Cajón es confundido con la "caja" caribeña, pues cuando esta es grande, o "caja trono" y horizontal, también es llamada cajón. Esta caja es utilizada para acompañar diferentes ritmos caribeños, como la guajira, y el guaguancó, pero "no alcanza el protagonismo del cajón Peruano" (Juan Cotito Medrano).
También existe el cajón cubano, el cual se fabrica en tres tamaños diferentes. Sin embargo, se toca diferente. Allá lo usan para acompañamiento, por ejemplo de los guaguancós. No tiene el protagonismo que alcanza el nuestro".
El Cajón en el Jazz
El cajón también ha sido incorporado al Jazz por músicos mayormente latinoamericanos y conocedores de su versatilidad sonora. Es así que Alex Acuña, conocido percusionista peruano a nivel internacional, lo ha ejecutado junto con Chic Corea, y Paco de Lucía.

EL CAJÓN
Cochecho Vallumbrosio
A pesar que en la memoria de los músicos peruanos el cajón existe “desde siempre”, no conocemos cuándo surgió el cajón como instrumento musical. Es evidente que este y otros instrumentos de percusión nacieron entre los esclavos africanos traídos al Virreinato del Perú. La música africana se caracteriza por diferentes sonidos de percusión y los esclavos traídos por la fuerza -al entonar sus cantos y melodías-, trataron de servirse de elementos que les recordasen los sonidos que les eran familiares.
En aquel entonces, como ahora, las necesidades de los hombres involucrados en los trabajos en el campo, se satisfacían con los recursos que se tenían a mano y que formaban parte de la vida cotidiana. Uno de los primeros instrumentos musicales que fueron “creados” en la Colonia fue el “chacombo” o la calabaza utilizada como instrumento de percusión. Una calabaza vacía y secada al sol se convertía en un instrumento con un sonido maravilloso, al igual que los cajones para transportar los cultivos u otros elementos, que eran utilizados como asientos por los esclavos. Surgió así el cajón peruano, probablemente de manera casual; luego, la experiencia y el oído motivarían experimentos como soltar algunos de los clavos para darle mayor resonancia.
Aunque nos gustaría pensar que el instrumento es muy antiguo, es probable que su difusión esté ligada más bien a la vida republicana que a la colonial, pues en los documentos virreinales se mencionan otros instrumentos (lo que no quiere decir que no existiese) como los tambores, las vihuelas y guitarras, e inclusive las ya mencionadas "calabazas”. Por otro lado, es probable que antes de esta difusión, haya estado restringido a las reuniones de esclavos y que no haya salido de estas. Recordemos que los bailes de los esclavos negros eran considerados como “inmorales” por la rígida sociedad virreinal, y su música también era considerada como “obra del demonio”.
Es recién a comienzos de la década de 1950 que el cajón sale de la música negra y se proyecta con su rítmica hacia otros ritmos como la marinera y el tondero; una década después es incorporado al vals, dándole a este un toque particular, enriqueciéndolo y haciéndolo más festivo. Desde 1960, el cajón va ocupando un lugar cada vez más destacado en la música criolla. A partir de entonces, todos los conjuntos de música criolla lo incorporan y surge así el conocido “guitarra llama a cajón”.
El cajón lleva la base rítmica en todo conjunto musical, y en la música negra los temas incorporan siempre un "solo de cajón" en el cual el percusionista demuestra sus habilidades.
Cuando hay más de un cajón, uno de ellos llevará la base rítmica, mientras que el otro adorna (“florea”) con matices sonoros. Es usual también el contrapunto entre dos cajones, que establecen así un diálogo de percusión mientras alternan las funciones de ritmo base y repicador.
El cajón tradicional se hacía con cedro o caoba, y por lo general de madera antigua porque eso asegura un mejor sonido (como en el caso de la guitarra). Su forma rectangular o paralelepípeda es característica y aunque sus medidas suelen variar, por lo general la base mide 35 x 20 cm. y la altura es de 46 cm. La madera suele tener un espesor de 12 a 15 mm. La cara anterior (sin el agujero) es un poco más delgada y sobre ella toca el “cajonero” con los dedos o la palma de la mano. De esta manera se logran dos tipos de sonidos: graves hacia el centro y más agudos hacia el borde.

SOBRE EL LIBRO
"EL CAJÓN AFROPERUANO"
PRESENTACIÓN
El estudio de los instrumentos musicales en el Perú se encuentra aún en sus inicios. Ese es el caso de instrumentos como el denominado cajón, que a pesar de su origen relativamente reciente, ha devenido en un símbolo nacional. Tal como el charango y las zampoñas en su debido momento, el cajón afroperuano (como lo llama el autor de este importante libro) traspasa las fronteras de los géneros musicales a los que acompaña, para convertirse en un icono cultural no solo de la comunidad afroperuana, no circunscrito a la comunidad considerada "criolla", sino reclamado por los peruanos como patrimonio cultural.
El cajón peruano llega inclusive, como deja en claro el autor, a difundirse más allá del Perú, y es en tales circunstancias en donde se aprecia con más claridad el carácter "nacionalista" del cajón. Ha surgido en estos años una suerte de debate nacional en donde, al igual que en el caso del pisco peruano, se reclama la "peruanidad" del cajón frente a su uso en la música española flamenca -lo que provoca a su vez que muchos aficionados asuman que el cajón es español (así como muchos consumidores asumen que el pisco es de origen chileno). En este sentido, es un peligro para cualquier estudioso confundirse con el problema insoluble de los orígenes de los bienes culturales. En general, este es un tema de estudio que no tiene solución. Casi todos los objetos y bienes culturales han sido inventados o descubiertos de manera paralela, o han sido objeto de préstamos culturales desde tiempos inmemoriales, transformados, mutilados o enriquecidos en este proceso y, por lo tanto, imposibles de rastrear a estas alturas.
Muy hábilmente, Rafael Santa Cruz Castillo ha evitado caer en este laberinto al reconocer e incluir en este valioso libro sendos capítulos sobre la existencia del cajón en Cuba, en España y por último en el Perú. Es decir, el autor prescinde de todo chauvinismo cultural para reconocer decididamente que el llamado cajón no es un invento absoluto de los peruanos (ya que en Cuba también se utiliza con muchas variantes), pero sí deja en claro que es en el Perú en donde el cajón echa raíces culturales profundas en comunidades afroperuanas y criollas, que precisamente han decidido elevarlo al estatus de "instrumento nacional". Una vez hecha esta precisión, este libro se convierte en un título obligatorio para cualquier lector interesado en la historia del cajón peruano. No presenta un discurso nacionalista, ni lee la historia del cajón con ojos localistas. Menos aún pertenece este libro al ámbito de los estudios clásicos del folklore, en donde predominan las visiones románticas y sentimentales. La objetividad de la obra de Santa Cruz es encomiable, y he allí su principal virtud. Pero no es la única, ya que El cajón afroperuano no se limita a una historia documentada del instrumento, sino que incluye una sección técnica sobre su interpretación, con algunas transcripciones a modo de ejemplo.
Este es un libro, entonces, para todos los gustos. El académico interesado en el aporte de la música popular a la historia de la cultura peruana encontrará en él los datos necesarios para contextualizar el llamado cajón peruano. El aficionado interesado en la práctica cultural y musical del cajón encontrará no solo una información histórica cabal sobre el instrumento, sino las pautas necesarias para iniciar, perfeccionar o poner en perspectiva su ejercicio musical.
Me queda decir finalmente que considero un privilegio escribir estas breves líneas sobre El cajón afroperuano porque, además de tener las virtudes descritas líneas arriba, es el primer estudio que se publica al respecto. Y en este sentido, es un libro que dará la pauta para que otros estudiosos se animen a seguir investigando y escribiendo sobre los instrumentos y los géneros musicales peruanos, que hasta hoy permanecen "indocumentados" por falta de interés de las instituciones nacionales en estudiar seria y académicamente nuestra cultura popular. Rafael Santa Cruz ha tenido no solo una encomiable iniciativa, sino una visión del futuro, que ojala abra las puertas para otros intentos similares.
Raúl R. Romero Cevallos
Director del Centro de Musicología Andina
Pontificia Universidad Católica del Perú

CAJÓN PERUANO
De Wikipedia, la enciclopedia libre.
El cajón peruano (o simplemente cajón; en inglés Box drum o peruvian box drum), es un instrumento musical de origen peruano que se ha popularizado en todo el mundo gracias al jazz moderno, el nuevo flamenco y la música latino - caribeña. Se tiene datos documentados de la existencia del cajón desde mediados del siglo XIX.
Origen
El origen del cajón peruano esta relacionado con la Zamacueca y el Tondero, bailes originarios de la costa peruana centro y norte.
Las primeras crónicas recogidas del cajón van mencionadas con la danza limeña llamada zamacueca y el norteño tondero. El uso de este instrumento fue popularizado con estos bailes. Primero, no mucho después de la fiesta limeña de la época virreinal, "Fiesta de Amancaes". Esta fiesta se caracterizaba por reunir a todos los hacendados criadores de caballos de paso, artesanos típicos de todas las regiones del Perú y por supuesto músicos bohemios de la costa norte y centro.
Dicen los cronistas de la época que en los bares o "chinganas" de la Lima del siglo XVII se tocaba una especie de ritmo gitano primitivo parecido a la bulería de los gitanos andaluces, también golpeando los nudillos sobre las mesas, incluía voces discordantes aguardientosas (en el caso peruano pisqueras o clarito) y acompañados por dos guitarristas.
Años después, entrando al siglo XVIII, la zamacueca se tocaba con palmas y haciendo ritmo con los "cajones de casa" o también con "cajas de embalaje" o reemplazando las botijas primitivas hechas de piel de cabra.
Anteriormente existían varios tipos de cajones para acompañar las jaranas. Hace no mucho por ejemplo se conservaba el estilo norteño, caracterizado por ser un cajón más largo y echado que el actual cajón peruano moderno, el que hoy se conoce a nivel mundial con estándares de tamaño (sin el agregado de cuerdas que justamente van contra el furioso apasionamiento del tondero y el "canto de jarana" en la zamacueca).
Otro detalle importante es que durante las épocas que no había cajón sino bojitas, se conocian a arpistas que tocaban la zamacueca haciendo nuevamente como en la bulería repiques de palma y nudillo sobre la madera de estas arpas o volteando las guitarras. El golpeo de las arpas es muy común en la zona norteña hasta hoy.
Origen peruano y gitano del cajón
¿Porque peruano y porque gitano?
De acuerdo a la corografía, lírica y emociones musicales del Tondero y la Zamacueca como danzas que parieron al Cajón no queda más que claro que encontrarle un origen gitano.
Así como los gitanos rompieron con el waltz vienese tradicional y crearon el suyo (la base del peruano o casi el mismo en general), como además de los primitivos tangos y boleros; fueron grandes inventores de instrumentos. Por ejemplo, el uso de las "cucharas" como repiqueos de una castañuela hasta hoy son usados en las agrupaciones gitanas de Hungría, Rumania y Rusia.
Coincidentemente, en el Perú las cucharas siempre han sido sinónimo de jarana en valses de callejón. Los instrumentos gitanos siempre iban hechos de materiales que encontraban en su camino errante y claro de sus animales que llevaban consigo. El uso de piel de burro era típico y las bojitas con hueco también.
1-Coreografía: en ambas el mensaje de la "Pelea de Gallos" y la lucha entre éstos como base absoluta de las más primitivas zamacuecas y tonderos.
La costumbre de "Pelea de Gallos" es muy arraigada entre los gitanos de toda partes ye esta según estudios venían desde Asia central (Pakistán - Afganistán, el Sind),coincidente origen de los gitanos hacia Europa y demás por la ruta de la seda)
2-Cortejo de Aves: no tiene nada que ver con los bailes oriundos mochicas ni menos africanos como dicen algunos que mal interpretan lo criollo, sino tienen que ver con el andar de "aves errantes".
En todo bolero primitivo ruso, zarda húngara o flamenco andaluz; la mención de aves errantes en su paso y el "volar" de éstas como lírica, es común. A su vez el pañuelo sirve como ejemplo neto creativo del momento para señalar la coreografía de la pelea de gallos y el enamoramiento.
3-El sentimiento: más gitano no puede ser el baile o la vestimenta sino el cortejo machista y la mujer sufrida gitana (como dicen los gitanos "china") que no se deja cortejar. En general el "Tondero" y la "Zamacueca" es protesta, sátira y a la vez melancolía.
- Nota interesante es que el andar de los burros y caballos de la caravana se describen típicamente en los tonderos y marineras norteñas en base al cajón y la melancólica letra.
La influencia negra en el cajón está dada no como creación propia sino como "adopción" y "participación" de la música criolla.
El esclavo negro asume la gitanidad con pasión y autocrea sus ritmos en base a influencia gitana como ocurre en el zapateo criollo (derivado del mismo zapateo europeo-gitano de y emparentado con el gitanisimo fox-trot de New Orleans, lugar de origen real del jazz y el country.
Creaciones negras puramente son el: festejo, el aguenieve, el panalivio y aquellos sonidos de corte dulce-alegre netamente afro-peruanos.
Expresiones Gitanas de la Música Criolla:
- Dato Importante:
Recordemos al famoso Caitro Soto, artista negro creador en parte del genero Toro-Mata; desviándose del Landó, siempre guapeo diciendo "Coba Coba". Esta frase no es afro-peruana es una frase netamente gitana e inclusive es un jaleo que acompaña los: oles, agua, hassa, toma y demás pasiones expresivas de los gitanos al hacer su música.
Un dato interesante es que dentro del baile afroperuano del Landó esta mas que claro uno puede ver el legado del Tango gitano primitivo llegado del este europeo inclusive y haciendo fusión con el Lundú o ritmos negros. Esa fue la gracia de la gente negra en el Perú es de lo gitano entregarle africanidad.
La influencia gitana dentro del negro es no solo en la música o jerga como vimos allá; sino en las procesiones. El famoso cristo moreno o morado amado por los negros limeños (similitud con el cristo moreno de Ayabaca) es el mismo que se ve en todos los pueblos gitanos de Andalucía y inclusive en demás países europeos.
Otras expresiones son: "Mi China", inclusive se encuentran en el flamenco.
Es decir lo gitano, se nota hasta en lo mentalidad del poblador negro tanto así que Caitro Soto lo expresa sin darse cuenta; ¿será porque gitanos convivieron con ellos en las haciendas?
==Controversia con el Cajón==
La controversia con el cajón viene principalmente por la ignorancia que existe en reconocer al pueblo gitano gran parte de las creaciones musicales trágico-picaras de América Latina y claro de una arrogancia por "algunos" españoles que claro se dieron cuenta de que el cajón era fenomenal con guitarra (como si los gitanos-peruanos que llegaron prácticamente en el siglo XV no se hubieran dado cuenta de esto al crear tonderos y marineras).
Los Personajes Gitanos en el Perú y América
Cuando se entiende por piajeno en el la terminología de: pie ajeno (no es de acá, es forastero como dicen los tonderos) o "morochuco" en la costa centro y sierra sur: hombre de colorido sombrero; esto caracterizados por ser cabalgadores errantes y bohemios.
- México: Charro (los mariachis, gitanerías puras)
- En Cuba: Guajiro o guajira (seguro viene de guajar)
- En Brasil, Argentina y Uruguay: Gaucho
- En Venezuela: Llanero (escuche la música del llano y verá)
- U.S.A: Cowboy (creador del country, jazz, parte del blues) y Hippie (base esencial del rock and roll, prog y heavy rock)
Tipos y Usos del Cajón
a) El estilo criollo (gitano) y tradicional del Cajón se da en:
1- Tondero (canto más antiguo de la costa)
2- Zamacuecas o Cantos de Jarana o Mozamalas o Zangurañas etc
3- Marinera Norteña
4- Valses criollos clásicos como "Alma, corazón y vida", "Ódiame", "Para que sepan todos", etc .
Donde más puede uno entender su ritmo es en el repique del tondero cuyo ritmo es más acelerado y repicado por ser el canto más viejo; es el que mas de gitano retrae junto a la marinera norteña.
Esto se ve no solamente en el ritmo descriptible súper apasionado, el canto trágico del "ayyy" de las cumananas o el triste y fuga mencionado aquellas palomas en vida forastero, sino también en el simulaje del andar mencionado de los caballos, burros y mulas.
b) Estilo afro-peruano:
1- Festejo
2- Inga
3- Panalivio
4- Zapateo Afro-Peruano
c) Estilos Mestizos:
(la mezcla de lo gitano con lo negro y a veces lo andino)
El Valse de jarana, la polkita de cajón u el famoso Landó (fusión indiscutible del tango primitivo y ritmos angoleños.
Las Evoluciones del Cajón:
Los bordes del cajón normalmente se dejan sueltos para poder tocar en su interior. El músico se sienta a horcadas sobre el cajón, sosteniéndolo entre sus rodillas. El cajón moderno tiene tres tornillos que permiten ajustar el tono. En su interior tiene también tres o cuatro cuerdas para añadir resonancia.
El percusionista puede conseguir sonidos adicionales utilizando sus palmas o las puntas de los dedos para tocar el cajón. Muchas veces se enriquece el tono del cajón añadiendo pequeños objetos metálicos en su interior.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Caj%C3%B3n_peruano"
Bibliografía:
- UNMSM.
- Artículos de Internet “EL CAJON ES PERUANO”.
- Archivos Chiclayo Canta y Baila


A MI PERUANO CAJÓN
Por tu mágico madero
De un artístico latido
Al más criollo cancionero
¡LE DAS RÍTMICO SONIDO! |
Con tu figura especial
Donde perdura la calma
Quién diría que eres alma
De la canción nacional.
Eres cajón sin igual
Que brinda un son verdadero
Y al dar quimba al candelero
La chispa del tono prendes,
Y toda jarana enciendes
POR TU MÁGICO MADERO.
II
Tu retumbar sincopado
Y el tierno repiqueteo
Determinan un floreo
De armonioso redoblado.
El cajonero inspirado
Repercute con sentido
Y con un toque ceñido
Hace la fiesta sin par
Al ser dueño sin cesar
DE UN ARTÍSTICO LATIDO.
|
Te arranca el ejecutante
Con sus manos melodiosas
Las notas jacarandosas
De un compás muy elegante.
El golpe brinda al instante
Todo un aire jaranero
Y el guitarrista sincero
Te llama con mucho amor,
Y pones ritmo y color
AL MÁS CRIOLLO CANCIONERO.
IV
En nuestra música negra
marinera, polca y valse
haces que el gusto rebalse
que el espíritu se alegra.
Más eres tu el que se integra
A todo acorde vertido
Y por tu don conocido
toda noche se engalana,
Y a la música peruana
¡LE DAS RÍTMICO SONIDO! |
V
A las voces e instrumento
Le das una esencia añeja
Que hasta bailan sin pareja
Pero de puro contento.
A lo nuestro das cimiento
Por honrar la tradición
Y despiertas la emoción
En tertulia sin final,
Que no hay en la tierra igual
¡COMO EL PERUANO CAJÓN!
2009-01-14 |
