EL VALOR DEL ARTE LITERARIO
En ciertas oportunidades, en cualquier parte del camino, se lee o se escucha de parte de inconcientes mentes pensantes, que le restan importancia al arte literario en todas sus manifestaciones, lo toman como algo sin sentido, que no conlleva a ninguna salida para las necesidades de los grupos sociales; en buena cuenta, no sirve para nada. En realidad, las opiniones se toman como de quien viene, porque así digan lo que digan, en nada merman el caudal de energía de quienes ven en la creatividad humana, la solución a los problemas del mundo. Más es tanto el desinterés de cierto sector y la escasa valoración de las emociones del espíritu, que si se trata de catalogar una acción, en este caso específicamente el desarrollo personal, se estila decir por ejemplo “todo depende de la fuerza de voluntad de la persona, lo demás que se diga es simplemente puro verso” Se ha llegado al extremo de minimizar el latido de las emociones del alma. Si se medita y reflexiona que el verdadero literato, expresa la belleza a través de la magia de la palabra por ser una inspiración que nace de las fibras más íntimas entrañas del ser humano y cumple una función netamente social. Se convierte en una luz donde todo es oscuridad por que tiene el don de expandir la verdad a los cuatro vientos por contener un mensaje puro y cristalino. Conlleva al progreso y desarrollo de la persona y por ende su prosperidad. Tal vez no sea la única forma de darle claridad a todos los avatares que no faltan en el discurrir de la vida pasajera de los seres en misión inaudita sobre la faz de la tierra; pero nadie puede negar que da su cuota de dulzura, ternura, humanidad, solidaridad, sensibilidad, afecto y despierta con la fe de otros tiempos; las ansias de vivir desde que aparece el sol, por que se constituye en un fresco venero de esperanzas para todos los que caminan en busca de un horizonte mejor. Es que el arte integral en si, es un canto de armonía que sensibiliza al más duro individuo y le arranca un suspiro de satisfacción eterna cuando llega directo al corazón al ser un haz del arte increíble y sutil. No hay otra cualidad humana que motive tanto a lograr la cristalización de sus caros sueños en base a sus atributos de primer orden y lo eleve al umbral de la excelencia. Da las fuerzas necesarias para que llegue al sitial donde solamente las divinidades pueden lograr y pone a su disposición las más sagradas dimensiones destinadas por el hombre superior. He ahí su importancia y todo ¿por qué? Es que espiritualiza a todo ser por la que es el mejor antídoto contra la violencia, la guerra y el cruel negativismo que siembra destrucción en toda latitud. Además en esta ofrenda original, hay un encantamiento especial que lo hace diferente en su motivación. Por la que nadie es tan reacio como para no caer prendado ante la aureola de grandiosidad que emana su creación; ni tan frío como para que pase desapercibido toda la excelsitud de su halo de grandeza. Por lo tanto es un error tomarlo como un oficio vano, cuando tiene la altura de un ideal profético de exacto cumplimiento en corto tiempo, al ser capaz de transformar las estructuras humanas y hacer de todos un baluarte visionario capaz de las más grandes hazañas e invenciones en bien del bienestar general de los pueblos del planeta. Si hay una concientización en el orbe mundial de lo que significa el arte para la raza humana, estaremos sentando las bases para la nueva estancia que se espera sea creada para que por fin se diseñe una tierra digna de ser vivida en todo su esplendor. De lo contrario sino sucede así, nos la pasaremos lamentando que un tiempo pretérito todo fue mejor, cuando nosotros mismos tendremos la culpa de no utilizar al arte, la ciencia y cultura en pos de generar un universo en que la equidad, la igualdad y la ayuda mutua, sea el hábito que cubra el diario despertar de toda la humanidad. Ojala que mi opinión, haga en ustedes lo mismo que hace una gota de agua en el fértil surco y florezca con un perfume inmarcesible, sin límites ni fronteras; el frondoso árbol del amor y la paz.

Miguel Angel Cornejo y Rosado
TODO TIENE SU LUGAR
El arte en realidad, por ser una vasta expresión del alma, no tiene raza, ni color, no conoce de fronteras, ni límites, no tiene credo ni religión, es libre como el viento, no tiene partida de nacimiento. Además es tal vez una de las pocas actividades del hombre en la que no se permiten parcialismos, partidarismos, amiguismo, suplantaciones, recomendaciones; porque aquel que se considera como tal, tiene que demostrarlo con calidad en el campo de acción y no valen los falsos adalides que no trasmiten nada, sino solo pena, desolación y falta de cultura especial y general. Por esta ineludible razón, quien asuma una dirección de algún ente cultural, tiene que pensarlo dos veces. No bastan tres o cuatro títulos para dirigir una fuente de inspiración plena, sino se tiene creatividad en el alma y no se habla el mismo idioma. La época de los simples repetidores de lo aprendido en épocas pretéritas, ya pertenece al pasado. Estamos en un era de constante renovación y actualización del conocimiento y el artista anda en la búsqueda de nuevas manifestaciones espirituales porque ese es su fin sobre la faz de la tierra y si tiene encima a una persona que solamente lo mira y ni siquiera le puede hacer una consulta porque no conoce el tema a tratar; estamos frente a un caso de ineptitud funcional. No es preciso que sea un sabio o que conozca de todo, pero al menos, tener un concepto amplio y práctico de las expresiones artísticas. En este sentido, si no es artista y tiene una formación académica muy distinta al objetivo del ente en mención, estamos frente a un caso de suplantación y usurpación de funciones y al haber este antecedente, en realidad no se llega a ninguna parte. Es que si la cabeza no funciona, el resto camina a la deriva y por ende al fracaso. Si no es un estudioso del arte o tiene una lejana idea del rol del artista en la sociedad, se está arando en el desierto y es como pedirle mangos al palto. Por supuesto, que en esta descabellada decisión muy propia del improvisado de turno; solamente hay dos únicos culpables. El que lo nombra sin la mínima reflexión que se requiere para obtener buenos resultados y el que acepta la asunción al puesto sin tener las condiciones necesarias como para ejercerla con éxito y dejar frutos para la posteridad. En realidad, “es que todos necesitan trabajar de lo que sea para subsistir”, es la respuesta más común que se escucha, como también ¡es que ahí se gana más! El que tiene su carrera, que se dedique para lo que fue formado y no invadir terreno que no le pertenece. Cada cual en su lugar, porque si ese es el pensamiento puramente económico, no es un postulado real de la vida, existir solamente para adquirir dinero y posición social. El verdadero objetivo del ser humano, es crear nuevas rutas hacia el bienestar general con visión planetaria para dejar huellas indelebles para la posteridad y no precisamente solo buscar lugares donde hay ingresos mayores, laborando menos. Es tiempo de cambiar de mentalidad y avanzar trasformando el ámbito cotidiano, generando nuevos formas de existencia humana, vislumbrando un mundo nuevo donde todos sin excepción, tengan una oportunidad de ser felices, haciendo dichosos a los demás. Es que en realidad, no hay que comportarse como un simple negociante del escaso talento que se tiene, al contrario; hay que acrecentar la intelectualidad de acuerdo a las habilidades que se posee sin querer abarcar campos que no se conoce. Para qué tanta ambicia, envidia, falsas necesidades, si el mundo no se acaba más tarde como para querer hacerse millonario de la noche a la mañana. Cada día Dios amanece y hay nuevas esperanzas de ser útil al entorno social, innovando todo lo existente para no quedarse desfasado en el tiempo y el espacio, simplemente porque no se sabe a qué se ha venido a este mundo, donde estoy seguro; nadie esta presente solamente para sufrir, sino a disfrutar de todas las bondades que nos ofrece la naturaleza por los siglos de los siglos.

EL REFLEJO INTELECTUAL
Entre la sapiencia académica y el saber natural, hay una tremenda diferencia en cuando a la fuente de donde viene la sabiduría, pero si se trata de medirlo de acuerdo a los frutos que le depara a la vida, tenemos que son de igual dimensión y en muchos casos el natural, se lleva la bandera. Todo centro educativo, desde el nivel inicial hasta los claustros universitarios, ofrendan un sabiduría con tecnología de punta y sobre todo actualizada, que depara al estudiante una calidad que lo hace capaz de remontar a las estrellas según su afán de brindar un servicio a la colectividad donde desarrolla su existencia y los logros son utilizados en buscar el bienestar de la sociedad. Hay otro sector no tan voluminoso, que nace con una estructura mental desarrollada antes de la experiencia, que le da la particularidad de tener una fuente propia de sabiduría y predisposición anímica para la adquisición de más saberes con facilidad. La historia de la humanidad esta plegada de ejemplos, en la cual hay personas que sin tanta formación, han trascendido las barreras de lo normal y han impuesto proyectos, innovaciones, inventos, transformaciones, que han marcado hitos en el talento humano por la grandiosidad de sus ofrendas intelectuales. Pero ahí no queda todo. El que egresa de un Centro Superior, basta que tenga su título o demás grados, para que tenga derecho a ocupar los puestos laborales de acuerdo a su alta investidura e irradiar sus ideales como maestro. No interesa si tiene o no capacidad para trascender en el tiempo y el espacio. No importa si se pasa treinta años vegetando en su escritorio sin lucir en todo ese tiempo, una mínima pauta para buscar la prosperidad de la población, que es el fin para el cual fue educado, en algunos casos por el Estado. Las medallas, diplomas y otros honores, tapan la escasa proyección y el solo afán consumista del profesional. Hay otro segmento de personas, en pequeña cantidad, pero grande en imaginación, que sin tener una gran educación, marcan hitos imperecederos en el devenir de las naciones y hasta llegan a ser considerados patrimonios culturales de la humanidad. Son los poseedores de un innatismo ilimitado y que lo lleva al más alto umbral de la realización humana. Son seres que nacieron con un don, lo descubrieron a tiempo y lo desarrollaron en la universidad de la vida y marcaron diferencia con el reflejo de su espiritualidad. En el arte, cultura y ciencia hay representantes que completan la regla. Es el caso como, músicos, artistas plásticos, poetas, cantantes, escultores, pintores, artesanos, inventores, escritores, dibujantes, fotógrafos, percusionistas, danzarines, bailarines, etc. El ideal del conocimiento es que cada cual, sea la forma que provenga su sabiduría, con lo que sabe, origine más sabiduría para bien de la colectividad. Más ocurre, que el personal autodidacto, encuentra trabas para desarrollar sus aptitudes e inclusive para delegar a otros lo que le viene de la providencia, porque las normas lo exigen así. Por eso es que en esta reflexión, hago una invocación. Si bien es cierto que hay que ser respetuoso de la ley; así como en ciertas ocasiones y de acuerdo a conveniencias, se le busca una salida para conseguir propósitos muchas veces no tan útiles para la mayoría que digamos. De igual manera, se vea la forma para que legalmente, todos aquellos que son poseedores de un saber innato comprobado, puedan ofrendar sus capacidades en sus especialidades a las futuras generaciones. Estoy seguro que con esta actitud, se fortalecería el conocimiento humano y los resultados serian halagadores. Considero que sería muy beneficioso por ejemplo que el autentico escritor enseñe a escribir a la juventud, o el músico enseñe a tocar un instrumento a sus alumnos. Es que la transmisión de ideales surte más efecto si se recibe la enseñanza del auténtico creador de su propia genialidad.

EL DESPERTAR DEL ESPÍRITU
En vista que se viene notando especialmente en la juventud, cierta dificultad para entender lo que lee, expresar sus pensamientos y sentimientos a través del lenguaje, buscar una mejor calidad de vida; incertidumbre para afrontar los retos que implica la modernidad, indecisión sobre su rol sobre la faz de la tierra; es preciso enseñarles los modernos secretos de la Oratoria y Liderazgo y para que sea atractiva la transmisión de experiencias, el motivador conductual con vasta experiencia, viene utilizando el arte integral en la enseñanza( lectura de poesías, declamación, lectura de prosas poéticas, teatro, etc). Se propende la unificación de las ideas con la voz, la expresión corporal, porte, ademanes y una perfecta vocalización, que la abrirán un nuevo horizonte con la cual visualizarán el mañana con éxito y esperanzas. Se trata de establecer una línea melódica entre el hombre, la sociedad y su porvenir de tal manera que a través de una buena salud, ritmo y equilibrio, logre culminar sus más grande anhelos y lograr la cúspide de la victoria. Si el hombre muere en defectos y renace en virtudes, puede llegar a las estrellas e irradiar su luz por toda una eternidad. Es que logrando vencer la timidez, se consigue mayor aplomo y por ende se les va proporcionado las armas para enfrentar con mente ganadora el mañana. Por intermedio de métodos científicos, modernos extraídos del saber académico y popular, lo llevaran de la mano hacia las más altas dimensiones de la realización personal, se viene enseñando el camino para hacer de cada persona un hombre nuevo capaz de vencer todas las peripecias que se presentan en la ruta hacia el triunfo total. Por intermedio de novedosas disciplinas, por su efectividad, hace de cada uno, un ser dueño de sí mismo, con autoestima, asertividad, empatía, proactivo, con sinergia, positivo, comunicativo, creativo, innovador, pleno de humanidad y en su paso ascendente hacia umbral de la gloria, jamás tendrá barrera que lo ataje ni tiempo que lo olvide porque dejará huellas imperecederas en su tránsito por esta vida pasajera. Si bien es cierto que hay crisis por todo el mundo, nuestra juventud jamás debe perder la alegría de vivir y anteponerse a los escollos con inteligencia emocional. De tal manera que la persona entienda lo que lea y lo trasmita con afectividad a las grandes mayorías, con lo que tendrá asegurado el camino hacia el umbral de la excelencia. Es que el que capta lo que está escrito con facilidad, puede adquirir caudales de conocimientos ya que todo se aprende por medio de la lectura. De esta manera tendrá propensión por la sabiduría y será un eterno estudiante que no permitirá desfasarse en el tiempo y el espacio y estará al tanto de nuevos ideales y se transformará en un baluarte del cambio político, social y económico de su entorno y no será un simple consumidor de todo lo existente, sino totalmente transformador que jamás conocerá el límite de la incompetencia. Partiendo del postulado que todo ganador debe saber bailar y tocar un instrumento, el que tiene inclinaciones para el baile, la percusión: Cajón, bongó o las danzas negras, regionales o nacionales, se le da la debida orientación y en la Universidad José Carlos Mariategui, tiene una magnifica oportunidad para aprender y con esto cimentar su identidad sin límites. De tal manera que conforme escribe, debe hablar y debe actuar según la educación de su espíritu. El motivo principal de la realización de estas actividades integradoras es que el despegue de Moquegua debe ir a la par con su culturización y mucho depende de la humanización de la persona. Por lo tanto, del cultivo y desarrollo de sus aptitudes, depende su futuro y el devenir de la patria.

EN POS DEL ARTE INTEGRAL
Para valorar a un artista, hay que saber qué es el arte integral y aparte de ello, tener un espíritu impregnado de conciencia, justicia, calidad de vida, entrega, desprendimiento, dignidad y moral. De no ser así, no se podrá entender, comprender, ayudar y disfrutar de sus albores de realización plena, porque no hay espacio en el ser para la belleza por tener las entrañas repletas de indiferencia y egoísmo. Es que solo se ama lo que se conoce. Además, una gran mayoría, solamente está acostumbrado a calificar las labores rutinarias del quehacer diario que se ciñe estrictamente a un protocolo y se desarrolla sin dudas ni murmuraciones. Pero el ser de esencia creadora, va más allá de lo común, de lo normal. En este sentido, aquel que le ponga nota al que rompe esquemas por su visión innovadora en base a las expresiones de su mundo interior, tiene que tener algo de él, de lo contrario, no se llega a sopesar el verdadero objetivo de la ofrenda cultural, porque resulta que es un don innato que no lo tienen todos los que habitan la tierra y en su formación e irradiación de propiedades, no tiene nada que ver, el color, la raza, la sangre. Inclusive ni el dinero, porque si así lo fuere, entonces, las grandes potencias mundiales o las urbes inmensas, tendrían en cantidad, seres iluminados de intelectualidad, lo que no es así ni siquiera en ciencia ficción. El talento reside en el lugar donde menos se imagina. En el individuo que jamás se pensó. En virtud a ello, lo importante es descubrir a tiempo para qué somos buenos y no sería nada raro que haya en nuestro entorno un ser que rompa esquemas y que deje huellas que no habrá tiempo que lo olvide ni barrera que no lo deje trascender en el tiempo y el espacio. Por eso, poner en el sitial que le corresponde a quien se lo merece, es tarea de una persona de entereza superior y espiritualizada en la calidad de sus ofrendas por doquier. Si solamente es un consumidor más de los tantos que existen, que solo se lleva de voces ajenas y nunca fue ni es capaz de diseñar su propia hoja de ruta, al ser poseedor de mínimos atributos humanos ¿Qué se espera de él? El que solo tiene ojos para las obras materiales, trabaja, come, duerme, critica y es una máquina de hacer billete; nunca tendrá visión ni un panorama amplio para interpretar los sueños de una mente creativa. A parte, si tiene allegados que lo único que hacen es defender su sueldo, al no ser buenos para otra cosa. Este hecho se constituye en la razón por la que el artista marcha a la deriva, inspirándose para el silencio y la soledad que es su único publico fiel quien le brinda aplausos junto al viento invisible; cuando es el hombre de talento, el músico, el escritor, el poeta, el percusionista, el instrumentista, el que canta, el que baila, el actor de cine, teatro, el que toma una foto, el que pinta en el lienzo de nívea faz, etc., es quien le pone la nota mágica al devenir de la existencia humana. Por eso es preciso tener muy en cuenta, que un pueblo que olvida a sus artistas y no bebe de sus efluvios divinales el sumo natural de sabiduría, es presa del caos, de la crisis moral, de la violencia, de la palabra que hiere más que un filudo puñal y la sociedad se vuelve metalizada, fría, calculadora, apática; donde sólo vale lo que brilla el oro y las aptitudes de las sagradas entrañas, poco a poco son sepultadas por la nube del olvido y la ingratitud de parte de aquellos que a pesar de las bandas, títulos, medallas, grados, honores que ostentan, no han aprendido a mirar más allá de lo que ven sus ojos.

EL HORIZONTE DEL ARTISTA
El arte es el lenguaje del futuro, alimento y bálsamo del espíritu, es lo que afirman quienes se dedican a la sublime tarea de crear y trasmitir belleza a través de los atributos del alma. Por esta razón, quién más que el mismo artista, para diseñar su ruta de realización personal en una sociedad netamente materialista que camina y se motiva a veces, según el color del billete. Esta actividad, tal vez sea la única donde no se permite improvisados como en otras acciones de la vida humana. Me refiero específicamente al arte integral que acoge en su regazo sin fronteras, al teatro, poesía, declamación, música, instrumentación, percusión danzas, baile, artes plásticas, etc. La calidad de la expresión artística se aprecia con los cinco sentidos y son los que califican la ofrenda. En esta valoración de entrega cultural, no hay espacio para los partidarismos políticos, lazos familiares, nombramientos a dedo; sino debe primar por sobre todas las cosas, solamente la capacidad humana en todo su dimensión. Esta demás comprobado, lo que no nace no crece, por eso hay que poner en práctica las sabias expresiones del pueblo: zapatero a tus zapatos. Se puede tener una asombrosa cantidad de conocimientos en el cerebro, pero eso no le da autoridad para que sea un docto en arte. Si está al frente de una institución cultural quien es cero a la izquierda en las manifestaciones superiores del mundo interior del ser, pasará su reinado sin pena ni gloria y las cosas seguirán como empezaron porque no se puede pedir manzanas al palto. Hago esta reflexión ante la posible creación del Ministerio de Cultura. El artista actualmente, sino es un desocupado más de los tantos que existen, trabaja y gana poco en actividades ajenas a su profesión, o es discriminado por decir la verdad. Más es un ser que no quiere nada gratis. Anhela que se le incluya en la sociedad como una fuerza laboral en lo que sabe hacer y que goce de todos los beneficios sociales y tenga las oportunidades como cualquier persona común y corriente. Que forme más seres de igual o mayor categoría que los existentes, desde la niñez hasta en los que siguen estudios superiores y no sea desplazado por los buenos para todo pero nulos para trasmitir conocimientos y formar más valores. Es evidente, todos quieren que su inspiración deje de ser un sueño y se vuelva realidad. El escritor quiere publicar, el pintor quiere hacer más cuadros, el músico anhela grabar sus canciones, el que danza quiere tener su grupo y hacer espectáculos públicos retribuidos económicamente y subsistir como cualquier mortal para que en los pueblos no solamente la vida transcurra entre mentira, llantos, falsas promesas, lágrimas, difamaciones y muerte. Para ello tienen que elaborar su plan de trabajo seres que sepan el tema a conciencia y se tenga en cuenta que un ente sin presupuestos, no tiene razón de ser. En este rubro hay mucho por hacer. Existen las leyes pero no se cumplen. Que entre en boga de manera definitiva la Ley del Artista, del Autor Compositor e Intérprete, la Ley del Libro, para que el artista en todas sus manifestaciones, goce de los beneficios que mandata la norma. A parte de ello, deben tener la oportunidad de especializarse y de actualizar sus conocimientos en entidades superiores y caminar de acuerdo a la modernidad. Se debe programar homenajes a los que más sobresalen durante el año lectivo y no esperar que mueran en la orfandad para halagar sus virtudes como se ha venido haciendo. Se deben organizar concursos nacionales de todas las artes y establecer anualmente los premios a la Cultura o como se les quiera llamar, para que sirva de motivación a las nuevas generaciones de artistas. Si cada cual trabaja en su lugar, no suplanta a nadie, estamos seguros que los iluminados por la creatividad estarán de pláceme y gracias a sus aportes artísticos que logran moldear la conducta humana, la patria caminará a paso firme hacia la consecución de sus más caros ideales.

NI EL MUY SABIO LO SABE TODO
Entender el arte integral en toda su plenitud, no es una tarea nada fácil cuando no se tiene abierta el alma de par en par a los efluvios de la belleza. Si la existencia tan sólo se alimenta de los duros matices materialistas, la persona se vuelve fría, calculadora, hasta prepotente e insensible y no es capaz de comprender más allá lo que dicen las leyes establecidas por el hombre. Tiene la mente nublada por sus vanos conceptos que le da su orgullo y según ella, son excepcionales, por lo que se considera lo máximo en sapiencia y los demás nunca llegarán a su altura. Cree erróneamente que esos mandatos son divinales y no es capaz de avizorar horizontes de ventura en base a sabias decisiones por ser una persona totalmente deshumanizada. Inclusive no llega a entender las acciones sublimes y la profunda finalidad de los que hacen poesía, declamación, teatro, canto instrumentación pintura, etc. Por otra parte, es muy cierto que el hecho de ser un connotado profesional en todas las ramas del saber, desde este punto de vista, no es suficiente requisito como para ser un gran intérprete, crítico o conocedor de las expresiones artísticas. Hay quienes se enfrascan en su carrera y dentro de ese ámbito se consideran una luminaria, según su raquítica opinión y lo demás le importa un comino. Muchas veces, una persona común y silvestre, puede apreciar la estética con facilidad, lo que no puede hacer quien luce un coeficiente intelectual elevado según sus manifestaciones cognoscitivas. Es que hay que estar siempre en pleno contacto con la naturaleza, alejarse de las suntuosas mansiones de vez en cuando, mezclarse con el pueblo donde reside el conocimiento popular, apartarse de los grupos sociales que miran de arriba hacia abajo a quien no tiene una medalla en el pecho; para que pueda madurar el espíritu y se pueda captar el verdadero mensaje o significado de las emociones de los elegidos por la providencia y que sus ofrendan sus legados que le nace de su corazón. El hombre tiene predisposición para aprender todo tipo de conocimientos, pero no todos tienen la energía necesaria para recepcionar la inventiva de inspirados creadores. Por eso es que algunos se encasillan en su jaula de oro y consideran perder el tiempo ingresar al maravilloso mundo del arte por cultura general. Esta forma de ser es un gran error de conducta, por eso es que vemos a personalidades cometiendo deslices como cualquier hijo de vecino. No hay que olvidar y es recomendable y sobre todo hasta en las personas que quiere liderar o tiene avidez por las sabias leyes de la vida, interesarse por algún arte y practicarlo así no se llegue a sobresalir, pero hay que hacer el intento y tratar de dominarlo porque esa acción, aunque parezca mentira, humaniza a la persona. De lo contrario tendremos a luminosos talentos, deslumbrantes intelectuales que en un segundo echan por tierra su aureola de sapiencia porque solo en su nube, dentro de su núcleo de amistades, son pura sonrisas, palmeadas de hombros, brindan una familiaridad desbordante, tienen la palabra halagadora a flor de labios, pero fuera de ella, son totalmente descorteses, hipócritas, orgullosos, inhumanos y no le caen en simpatía ni siquiera a su familia, pero a pesar de todo se pintan de ser un fuera de serie, de otro lote. En fin, cada cual alaba su pan, como mejor le conviene, pero lo cierto es, que toda persona sin entrañas es porque es un enemigo del arte y se jacta de lo que sabe como si fuera un superdotado, cuando ni siquiera es dueño del conocimiento que posee, en razón que todo lo asimilado, es ajeno y solo repite como una grabadora lo que con las justas aprendió de pura casualidad. Pero de su propia creación no tiene nada porque a diario muere sin dejar huellas.

EN HOMENAJE AL ARTISTA
Siempre me he preguntado. ¿Porqué hay departamentos que tienen en su haber innumerables artistas de calidad en todas las especialidades? Si toda nuestra patria roja y blanca, así algún soñador diga lo contrario; sufre los mismos crónicos problemas. Después de un análisis concienzudo despojado de todo tipo de fanatismo, preferencias y parcialismos que no figuran en mi agenda, he llegado a una sencilla conclusión. Cuando los artistas hacen difusión de su arte sin pensar que lo pueden desplazar, hay quienes tratan de imitarlo y ahí empieza toda la larga historia de dejar huellas para la posteridad. Cuando al artista se le reconoce con creces por su labor desinteresada, dicho lauro es como una inyección de optimismo que lo motiva a seguir por el camino del arte. Muchas veces por esta desatención en todo el sentido de la palabra, algunos se dedican a otras actividades en vista que su acción realizada con tanto amor, pasa desapercibido para la gran mayoría que vive enfrascado en el devenir material de la sociedad. Como es lógico; si no hay a quien imitar, de ninguna manera surgirán nuevos baluartes en las expresiones artísticas. Esto realmente no es nada bueno para un país en vías de desarrollo. Pueblo que no canta y baila al compás de sus tradiciones, no tiene identidad y va camino al fracaso por no tener origen. La vida de los pueblos es producto de todo un conglomerado de vivencias y tienen profunda e indisoluble relación con la tierra, aire y espacio. Somos producto de una unidad planetaria. Por lo tanto romper ese lazo divino, significa el fin de la existencia por la frialdad de sus habitantes. La sociedad no puede ser un grupo autómata que solo piensa en bienes materiales y que viva ajena a toda espiritualidad. Solo se logra la victoria cuando se marcha a un mismo compás y se tiene como meta máxima la creencia en un ser superior. Las realizaciones humanas tienen que marchar hacia ese norte maravilloso que es la equidad en las acciones con visión planetaria. Se dice que estamos en la era del conocimiento. Haciendo acopio de sabiduría se solucionarán los problemas mundiales, no basta una profesionalización, hay que ser un eterno estudiante; esto es muy cierto; pero también es una gran realidad que en la real vivencia no se lleva la bandera el que tiene más títulos, sino el que marca la diferencia en la actividad que realiza y sobre todo se proyecta a la comunidad con su sabiduría; pues de lo contrario que hacemos con un país de sabios pero sin alma corazón y vida. De seguir las cosas así, ni las más grandes obras civiles, ni los más grandes logros políticos, sociales o económicos harán una patria feliz capaz de vencer el reto de una existencia con bienestar y futuro De la humanización mundial de la humanidad depende un mañana de prosperidad.

ENTRE EL CREAR Y LA INERCIA
Para desempeñarse y ser productivo en el escenario nacional, hay quienes lo hacen a través del saber académico y otros porque que son dueños de un innatismo sin fronteras. Esto es una gran realidad, pero recién aparecen los problemas, cuando se trata de marginar o minimizar, las capacidades, habilidades y atributos que vienen con la persona desde su nacimiento y que sus bondades son visibles, pero menos para el que egoístamente trata excluir sus ofrendas para con la sociedad, basándose en fríos reglamentos que no propenden al desarrollo humano a través de la sabiduría. Son pocos pero son y en todas las actividades del hombre, hay quienes se ha formado en la universidad de la calle y han trascendido en el tiempo y el espacio y han dejado huellas indelebles para la posteridad por la grandiosidad de su talentos. A través del devenir de los años, son innumerables los casos de personas que han roto esquemas con su intelecto echando por tierra las opiniones ingratas, desfasadas y llenas de indiferencia de quienes por tener un titulo u otros honores que acredita su profesión, erróneamente piensan que son los únicos llamados a tener una opción laboral, o son los llamados a visualizar el mañana con éxito. Si una persona ostenta un grado superior técnico o universitario y trabaja o se ha pasado 30 años de servicios ejerciendo su carrera, pero fue uno más y nunca se proyectó a la comunidad ni a través de la investigación científica, contribuyó a la solución de los problemas regionales o nacionales; de ninguna manera está cumpliendo con los objetivos para lo cual se educó. Sólo es un consumista más que luce una incompetencia que se nota a muchas leguas a la redonda, así haya egresado de Harvard. En cambio, hay quienes sin gozar de gran educación, han dejado y vienen forjando huellas inmarchitables para la posteridad. La historia de la civilización está lleno de ejemplos de esta naturaleza que no lo ve solamente el que es pedante o simplemente es un inconciente que opina desde su óptica reducida en vista que nunca dio fruto de manera planetaria. Solamente ha sido inquilino aplicado de su propia mezquindad y lo arrincona en su limitado horizonte de oportunidades, al no tener un espíritu solidario ni visión emprendedora. Cabe mencionar dentro de todo un abanico de ejemplos, a tres baluartes irrepetibles que corroboran mi reflexión de autoformación. “La primera guitarra del Perú” el maestro Oscar Avilés, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos lo declara Doctor Honoris Causa en guitarra, por citar en el arte. La historiadora María Rostworowski ha obtenido la denominación de profesora Honoraria y Doctora de varias Universidades del mundo. Ahora sin ir muy lejos, José Carlos Mariátegui, por la profundidad del pensamiento que trasmiten sus obras, no tiene tiempo que lo olvide ni barrera que lo ataje. Por eso los hombres valen por lo que hacen y no por lo que son. Por lo tanto se debe colocar en el umbral que se merece, a los genuinos actores del saber y que han demostrado aptitudes sin precedentes y el que sólo utilizó los grados universitarios para ganar dinero, escalar posiciones y no para servir sin esperar recompensa; ni en sueño va a tener el mismo peso del que es creativo y se adelanta a la época en que vive con ideas futuristas. En la invención, transformación e innovación, reside el aporte del que cumple su auténtico rol sobre la faz de la tierra. Lo demás es vano orgullo y de individuos con ese defecto, también está llena cualquier ciudad de la tierra. Por eso, en el arte, cultura y ciencia, los valores se miden por las novedades y primicias que ofrendan y que contribuyen a brindar bienestar y un venturoso porvenir la humanidad. Los demás podrán ser una biblioteca de sapiencia, pero nulos para diseñar el universo equitativo que todos quieren y que debe ser la verdadera morada del ser.

Declamador Nieves Rapré
LOS ENEMIGOS DEL ARTE
Si da fe lo que le agrada
Por criterio personal
Es idea desfasada
¡DEL INEPTO FUNCIONAL!
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Lo qué es el arte integral
nunca falta quien no entiende
y como no lo comprende
si hay propuestas, huele mal.
Que se dicte es inusual
según su mente cerrada
desestima cada nada
de manera irresponsable,
y por nada es razonable
SI DA FE LO QUE LE AGRADA
II
El que nunca ha practicado
por no más habilidades
al andar sin cualidades
No lo pasa al que es dotado.
Es por eso un renegado
y desplaza a lo vital
y al obviar a lo que es real
llega vallas colocarle,
pero no debe trabarle
POR CRITERIO PERSONAL.
III
Así existan resquemores
los que tienen atributos
al dejar que brinden frutos
se motivan más valores.
Si por unos detractores
no se apoya esa avanzada
es la norma equivocada
que a cualquiera le disgusta,
que negar sino le gusta
ES IDEA DESFASADA.
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No es de letras o de ciencia
la expresión de lo que es bello
es un humano destello
del que es libre de conciencia.
Por eso la preferencia
no es por nada lo cabal
más bien debe cada cual
elegir su vocación,
y si no hay es vil tradición
¡DEL INEPTO FUNCIONAL!
V
Por ser del alma expresión
Es sentir universal
Y al ser voz dimensional
No es de una raza o región.
Es aptitud con visión
De visionaria vertiente
Y sólo vale realmente
Lo que brinda eternidades
Es que son puras bondades
DEL CREADOR EFICIENTE.
VI
Es un ente cultural
Todo centro de enseñanza
Y al ser fuente de bonanza
Da fulgor en especial.
Es por eso no legal
Denegar esa destreza
Si es un aura de grandeza
Que a los seres humaniza,
Pues quien se espiritualiza
¡SÓLO ES DUEÑO DE GRANDEZA!
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2009-06-29
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